El tejido de la vida en Sanar, es decir la articulación entre lo médico, lo psicológico y lo social, no puede reducirse sólo a la creación obligatoria de espacios en los que se encuentren las múltiples disciplinas. Es la interdisciplinariedad, el diálogo crítico entre distintas disciplinas lo que hace posible una valoración y un tratamiento integral del paciente. Aunque la articulación entre lo médico, lo psicológico y lo social –el tejido de la vida– pasa por la creación de espacios interdisciplinarios en el escenario hospitalario, la orientación y el fin de estos espacios son determinantes. La orientación está dirigida a darle un significado al cáncer infantil, para curar la vida, no sólo la enfermedad.